| Sección V
Hacia el Futuro |
| A pesar de sus inherentes limitaciones, todos los métodos de
evaluación anteriormente discutidos pueden ser aceptables si el
sistema a evaluar tiene un buen desempeño. Pero la evaluación
de la inteligibilidad es más importante -y potencialmente más
útil- cuando el sistema presenta carencias severas que perjudican
la transmisión del habla. Tales carencias pueden ocasionarlas distintas
causas y condiciones, muchas de las cuales pueden engañar a algunos
de los instrumentales de medición.
Los sistemas de refuerzo de sonido actuales son dispositivos sofisticados y con componentes interactuantes. Como lo ilustra este sencillo diagrama, invariablemente incluyen procesadores cuyo efecto sobre la inteligibilidad y sobre los instrumentos utilizados para medirla, pueden ser difíciles de predecir. Mientras que las consecuencias de procesos analógicos sencillos - como la ecualización y la limitación- son generalmente benignas, puede no suceder lo mismo con las nuevas y potentes tecnologías de procesamiento digital. Por ejemplo, mucha atención se centra ahora en el uso de DSPs para decodificar la respuesta de un ambiente a los efectos de suprimir ecos y reverberaciones o adicionar estas últimas. Como los algoritmos involucrados afectan el tiempo de propagación de la señal, pueden existir graves consecuencias si estos procesadores son incorrectamente utilizados. Además, si los altavoces son reposicionados o son introducidas modificaciones en la acústica del ambiente - por ejemplo al cerrar una cortina- entonces dicha decodificación particular probablemente no sea ya la adecuada y pueda de hecho causar un efecto indeseado. Ninguno de los actuales instrumentos de medición de la inteligibilidad considera las alteraciones de la señal en el tiempo. Podríamos concebir un sistema hipotético que revierta el sentido en el tiempo de la señal- como reproducir una cinta a la inversa-. Ningún método mostraría un detrimento en los valores de inteligibilidad para ese sistema, sin embargo, ésta sería absolutamente nula. Lo que se necesita es un analizador que sea lo suficientemente "astuto" para detectar todos los factores que afectan la inteligibilidad y suministre una conclusión sin que sea necesario basarse en la interpretación del operador del instrumental. Pero, inevitablemente, la verdad es que aún los más sofisticados instrumentales de medición son incapaces de aproximarse a la complejidad del funcionamiento del mecanismo humano "oído-cerebro", basado en una vida de experiencia decodificando el habla. Solamente podemos esbozar algunos aspectos que comprendemos del funcionamiento de tan exquisito mecanismo. Aquellas otras cuestiones relativas a su funcionamiento y a los factores que lo afectan podrán ser develadas por investigaciones futuras.
y esperamos poder crear a partir de ello un foro de discusión. |